Cuentos clásicos cortos para niños
Los cuentos de siempre contados en ocho frases sencillas, para que no solo los escuchen: para que puedan leerlos ellos mismos.
Los cuentos clásicos son perfectos para aprender a leer porque el niño ya conoce la historia: puede anticipar lo que viene y concentrarse en descifrar las palabras. Estas versiones son adaptaciones propias de cuentos de dominio público (Perrault, los hermanos Grimm, Andersen, Esopo…), con un final amable y sin escenas que den miedo.

Los tres cerditosCuento clásico · 5-6 años

Caperucita RojaCuento clásico · 5-6 años

El patito feoCuento clásico · 5-6 años

La ratita presumidaCuento clásico · 5-6 años

Ricitos de OroCuento clásico · 5-6 años

La liebre y la tortugaCuento clásico · 5-6 años

El gato con botasCuento clásico · 6-7 años

La cigarra y la hormigaCuento clásico · 5-6 años

BlancanievesCuento clásico · 6-7 años

CenicientaCuento clásico · 6-7 años

Hansel y GretelCuento clásico · 6-7 años

La bella durmienteCuento clásico · 6-7 años

Los músicos de BremenCuento clásico · 6-7 años

El soldadito de plomoCuento clásico · 6-7 años

PulgarcitaCuento clásico · 6-7 años

El flautista de HamelínCuento clásico · 6-7 años

El traje nuevo del emperadorCuento clásico · 6-7 años

La princesa y el guisanteCuento clásico · 6-7 años

RapunzelCuento clásico · 6-7 años

Los siete cabritosCuento clásico · 6-7 años

Aladino y la lámparaCuento clásico · 6-7 años
¿Por qué cuentos clásicos para primeros lectores?
- Conocen la historia. Saber lo que va a pasar libera atención para leer.
- Tienen estructuras que se repiten (tres cerditos, tres casas; siete cabritos), y la repetición ayuda a ganar fluidez.
- Dan pie a conversar sobre valores: la constancia de la tortuga, la verdad del niño del traje nuevo, la generosidad de la hormiga.
¿Buscas historias nuevas? Mira los cuentos para aprender a leer o las lecturas cortas con preguntas.